Tourisme en Catalogne
Les montagnes et l'intérieurVisitantes que buscan una experiencia cultural disponen de una amplia gama de opciones. Cataluña alberga una riqueza de arquitectura casi incomparable, desde la ruta de los monasterios e iglesias románicas o los barrios medievales de Girona, Vic o Besalú hasta los pintorescos pueblos blancos a lo largo de la Costa Brava con sus preciosas vistas hacia el mar.
Además de los magníficos monumentos que permiten conocer el legado histórico y cultural de Cataluña, el país es un paraíso para los amantes de la naturaleza, los aficionados a los deportes de aventura y los entendidos en vinos y gastronomía. El mar y los ríos de las montañas son lugares idóneos para los más atrevidos, que quieren embarcar en una expedición cargada de adrenalina en kayaks o lanchas. El Pirineo tiene muchas zonas para escalar rocas, practicar el barranquismo entre cascadas de agua cristalina o explorar las laderas más empinadas en bicicleta de montaña. Las personas que prefieren un encuentro más gentil con la Madre Tierra pueden elegir entre una gran cantidad de senderos preciosos que entrecruzan el paisaje verde y rocoso del Pirineo, los monolitos misteriosos de Montserrat o las encantadoras regiones costeras. También se puede explorar estas zonas en bicicleta o a caballo.
Como pueden ver, Cataluña es un lugar donde las personas con los intereses más diversos pueden encontrar algo para disfrutar, ya sea la cultura, la historia, los deportes o la naturaleza. De hecho el país ofrece tanto para ver y hacer que resultaría casi imposible nombrarlo todo en un artículo. Si la información en los artículos de esta página le parece sobrecogedor o si su temperamento tiende hacia lo cuidadoso, entonces tal vez preferirían una excursión bien planeada en vez de simplemente coger el coche e ir en búsqueda de aventuras. Ofrecemos una selección de excursiones, organizadas y lideradas por expertos locales, que le permiten explorar este maravilloso país con todo el confort imaginable.
En un día despejado, se pueden ver los misteriosos picos monolíticos de Montserrat desde Barcelona. La montaña solitaria se alza desde la llanura barcelonesa, marcada por formaciones geológicas envueltas en misterio, atrayendo a fieles desde tiempos paganos. Ubicado a 60km de Barcelona, la montaña destaca por muchos motivos, el más famoso siendo la Virgen de Montserrat, la patrona de Cataluña, representada por una pequeña Madonna negra, albergada en un santuario del monasterio de Montserrat. Fue descubierta en una cueva cerca del monasterio, cuya fundación por monjes de la orden benedictina data del año 1025.
Sin embargo, la atracción espiritual de la montaña se extiende muchos siglos atrás. Los primeros eremitas cristianos se establecieron aquí durante el siglo V. Durante la edad medieval se convirtió en un destino importante de peregrinaje, una tradición que continuó a lo largo de los siglos y consagró a la montaña como centro espiritual de Cataluña.
Además de su relevancia religiosa, la montaña representa un elemento clave en la historia catalana, sinónima con la resistencia contra el franquismo. Los monjes mantuvieron vivos durante décadas muchos aspectos de la cultura catalana a través de un nacionalismo férreo, pero pacífico. El monasterio y las ermitas sirvieron como refugio para los miembros de la oposición antifascista durante la dictadura.
En 1989 la montaña fue declarada parque natural por el gobierno y se convirtió en un destino popular para practicar el senderismo o la escalada en roca, ya que ofrece recorridos de gran belleza natural y vistas espectaculares hacia Barcelona y el mar. La cadena montañosa cubre unos 10km y llega a su punto más elevado en el pico de San Jeroni (1.235m). Destaca por sus formaciones geológicas, que son verdaderamente singulares. Los picos lisos, redondeados se alzan hacia el cielo desde los valles boscosos como los dientes de una sierra. Tienen poco en común con el paisaje alrededor, algo que explica la fascinación eterna que el hombre ha tenido por esta montaña.
Las trece ermitas desperdigadas por la montaña sirven como refugio para los muchos excursionistas y aficionados a la escalada en roca que trasnochan aquí. Hay una amplia selección de itinerarios y senderos que varían en dificultad y en tiempo de recorrido. Las personas que prefieren un esfuerzo menos exigente pero no se quieren perder las vistas estupendas, tienen el funicular de San Joan, que sube a una de las ermitas y un mirador.
Además de albergar la Virgen Morena, el monasterio también incluye una basílica del siglo XVI, un museo con una colección de artefactos religiosos de oro y plata, piezas arqueológicas y obsequios dados a la Virgen a lo largo del tiempo (algunos de ellos, como un cuadro de Picasso, tienen un gran valor). Por último hay el Espacio Temático, un proyecto audiovisual que invita al visitante a conocer la vida cotidiana de los monjes que residen en la montaña.