descripción
Una masía tradicional, situada entre campos y naturaleza virgen, en el pueblo de Santa Eulàlia de Ronçana, a solo 30km de Barcelona. La finca fue establecida en el siglo XIII y ha pertenecido a la misma familia desde entonces. Hoy en día contiene dos apartamentos independientes, cada uno para 5-6 personas (por favor, vean Ref. 170), además de la casa de los propietarios.
Esta sección de la casa es especialmente acogedora. Ocupa dos plantas y luce una decoración rústica. La planta baja tiene un salón con juegos y sillas, un comedor con una mesa grande, una chimenea, televisión y un equipo de música. La cocina adyacente es sencilla, pero grande y cuenta con un microondas, una tostadora y un hervidor de agua. El baño tiene una ducha y está equipado con una lavadora y una secadora. Hay 2 habitaciones muy cómodas en la primera planta, una con una cama de matrimonio y una con 2 camas individuales. El espacio despúes de la escalera está separado del pasillo por una mampara y tiene una cama plegable para 2 personas adicionales. La conexión de internet de alta velocidad (ADSL) en el salón es otra ventaja. Todas las habitaciones lucen una decoración tradicional y tienen paredes de piedra y vigas de madera oscura, que contribuyen a crear un ambiente agradable y acogedor.
Un porche lleno de plantas con una barbacoa y una larga mesa de madera se encuentra delante de la casa. La piscina (13 x 5m), que se comparte con los huéspedes del otro apartamento (Ref. 170), está a unos 50m de la casa. Los campos alrededor ofrecen mucho espacio para jugar sin tener que preocuparse por los peligros urbanos como el tráfico. También hay un campo deportivo para jugar al fútbol o baloncesto y una mesa de ping-pong. Esta finca ofrece una oportunidad singular para pasar las vacaciones en una verdadera granja - los propietarios han invertido un gran esfuerzo para crear una espléndida casa vacacional para familias con niños.
Los propietarios viven en la casa principal y se dedican a la agricultura, principalmente al cultivo de cereales y avellanas (si preguntan al dueño, les invitará a probarlas). Tampoco faltan los animales - la granja tiene pollos, un cerdo, cabras y pavos. En fin, un verdadero paraíso para los más pequeños.
Casa con piscina. 30 km de la playa