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La costa catalana

Cadaquès
Vista del port
Figueres
Museu-Teatre Dalí; a Figueres
Besalú
Pont romànic sobre el riu Fluvià;
Girona
Cases de colors sobre el riu Onyar a Girona
Estany de Banyoles
Les aigües tranquil·les al Llac de Banyoles
Empúries
L’antiga Empòrium va servir com a porta d’entrada a les civilitzacions Fenícia, Grega i Romana
Tossa de Mar
Un canó protegeix la Vila fortificada de Tossa de Mar
Sitges
Vista de "El Cau Ferrat"
Tarragona
Ruïnes de l’amfiteatre romà de l’antiga Tarraco

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Costa Brava

La Costa Brava es un lugar de ensueño, fuente de inspiración de artistas y viajeros y sujeto tanto de incontables guías turísticas, como de varias obras literarias. La costa norte de Cataluña tiene una belleza natural incomparable, además de un importante legado cultural e histórico y una gran oferta lúdica. Se trata de una de las costas más románticas de toda Europa, lugar querido de estrellas del cine como Ava Gardner, escritores como Truman Capote y muchos más que sabían apreciar su encanto.

La costa es rocosa, interrumpida por calas escondidas y acantilados imponentes. Los pinares llegan hasta la orilla, donde las ramas rozan la superficie del agua, cuyo color oscila entre el azul marino más profundo y la turquesa. La costa está llena de pueblos encantadores, conjuntos arquitectónicos magistrales, excavaciones arqueológicas y los lugares más importantes para los que rinden culto al legendario Salvador Dalí.

La cantidad de sitios idílicos a lo largo de la Costa Brava es impresionante, pero hay cuatro que destacan por tener un carácter verdaderamente singular: L'Estartit, Figueres, Roses y Cadaqués. El primero incluye el parque natural de los Illes Medes, siete islotes que constituyen un paraíso para los amantes de la naturaleza, buceadores o personas que buscan calas tranquilas, lejos del ajetreo turístico. Tiene una flora y fauna submarina de gran diversidad, otorgando al lugar una belleza excepcional, tanto en tierra como debajo del mar.

También se puede explorar esta zona en un kayak, una manera muy divertida de conocer los islotes. Hoy en día el parque es una zona protegida, pero antiguamente la playa y los islotes sirvieron como escondite para piratas medievales - un hecho que resulta difícil crear contemplando este paisaje tan sereno.

Salvador Dalí, el maestro de los relojes fundidos y otros iconos surrealistas, nació y murió en la ciudad de Figueres. Miles de visitantes vienen al Teatro-Museo año tras año para conocer de cerca la obra e imaginación de este mítico artista. Ferran Adriá, una leyenda contemporánea de la cocina catalana, elabora sus creaciones culinarias en El Bulli, ubicado en Roses. Asegúrense de tener una reserva previa (el restaurante está abierto de mayo-octubre), ya que la lista de espera es de un año, como mínimo. Si no consiguen una mesa en El Bulli, podrín aprovechar del día para visitar la ciudadela del siglo XVI o las excavaciones de la antigua ciudad griega de Rodes.

Cadaqués, con una posición privilegiada en la ventosa península de Cap de Creus, es un pueblo pesquero de casitas blancas, rodeado de acantilados. Enclave artístico desde hace siglos, el pueblo cuenta con muchos pintores, escritores y otros artistas. En su apogeo, Cadaqués sirvió como punto de encuentro para leyendas como Dalí y su esposa Gala, Luis Buñuel, Andre Breton, Man Ray o Paul Eluard. Excursionistas y amantes de la naturaleza disfrutarán de los alrededores, un paisaje inolvidable con formaciones geológicas insólitas, moldeadas por la fuerza de los vientos Tramuntana.

El monasterio de Sant Pere de Rodes, un ejemplo espectacular de la arquitectura románica, se encuentra a pocos kilómetros de Cadaqués y el pueblo vecino, El Port de la Selva. Esta abadía benedictina combina una bóveda románica con altas columnas clásicas y una vista maravillosa del mar.

Una visita cultural no sería completa sin la Ruta de Arte y Arquitectura Románica, que se extiende desde el Alt Empordá (Santa María Vilabertran) hasta Sant Feliu Guixols y de Banyoles a Sant Pere de Rodes. Otro gusto para los interesados en la historia de la región son las ruinas del asentamiento greco-romano en Empúries-L'Escala. Las excavaciones y el museo están abiertos del 1 de junio hasta el 30 de septiembre de las 10:00h-20:00h. En L’Empordá se encuentra el parque natural Parc dels Aiguamolls, que alberga a 300 especies de pájaros. El parque está abierto cada día de 9:30-14:00h y 16:30-19:00h.

Hay otras tres localidades que se merecen una visita por su encanto especial. Tossa de Mar ha conservado gran parte de su antigua muralla y muchos lo consideran el pueblo más bonito de la costa. Es el lugar donde Ava Gardner vivió su romance apasionado con el torero Mario Cabré. Begur destaca por su castillo y sus calas aisladas, como Sa Tuna y Aiguablava, cuyo entorno natural sigue tan bello y silvestre como antaño. Pals no solo es un pueblo encantador, sino que fue clasificado como patrimonio de la cultura e historia. Por las noches, las calles de Pals están iluminadas por la luz de antorchas tradicionales y las sombras que bailan en la pared recuerdan su larga historia.


Costa Dorada

La Costa Dorada es un nombre más que apropiado para la costa sureña de Cataluña, que consta de 92 kilómetros de playas de arena, agua de color azul claro, paisajes de dunas y calitas escondidas. En muchas partes el agua tiene poca profundidad, por lo cual la Costa Dorada es un maravilloso destino familiar.


El clima es templado, soleado y constante - ideal para practicar deportes acuáticos, ir de camping o hacer otros actividades al aire libre. La cocina regional, considerada una de las mejores de Cataluña, es bien conocida por su pescado y marisco excepcional. La zona alberga las excavaciones romanas en Tarragona (un Patrimonio de la Humanidad), la flora y fauna singular de las montañas de Montsant y Prades y el parque de atracciones de Port Aventura.

La ciudad de Tarragona se encuentra a 90km al sur de Barcelona. Según una antigua leyenda, el dios Júpiter se enamoró de Tarragona tan apasionadamente que dejó a su esposa mortal por ella. Los dioses romanos no fueron los únicos en tener un romance con la zona; sus homólogos humanos establecieron en Tarragona en 218 A.C. la capital de la provincia romana de Hispania Citerior, la cual se convirtió en un importante punto estratégico. Durante esta época fue conocida como Tarraco, y bajo el mandato de Julio César se convirtió en una de las ciudades más importantes del mediterráneo.

Los restos del antiguo imperio aún forman parte del paisaje urbano de la ciudad; excavaciones han descubierto la antigua muralla, que rodea el casco antiguo de la ciudad, un foro, un anfiteatro, un circo, un acueducto, el Mausoleo de Cantcelles y varios arcos y columnas. Si quieren más información sobre la historia extraordinaria de esta ciudad, hagan parada en el Museo Arqueológico. En el año 2000, el complejo arqueológico fue nombrado un Patrimonio de la Humanidad por UNESCO. Otras épocas también dejaron rastros. Tarragona conserva varios ejemplos de la arquitectura medieval, tanto como muchos edificios preciosos de la época modernista.

La ciudad de Reus, donde se encuentra el aeropuerto de la zona, es un lugar fascinante para todos aquellos que tienen un afín por la arquitectura modernista. Arquitectos reconocidos del siglo XIX y XX, como Lluís Dom�nech i Muntaner y Pere Caselles dejaron su huella inconfundible en el conjunto arquitectónico de la ciudad. Durante la primavera del 2007, el Capsa Gaudí abrió sus puertas en el centro de Reus. Se trata de un centro cultural que acoge distintas exposiciones, presentaciones audiovisuales y actividades educativas relacionadas con la historia modernista del lugar y la obra de Antoni Gaudí. En las regiones de Terra Alta, Priorat, Alt Camp y Conca de Barberá hay varias bodegas construidas en el estilo modernista, por lo cual se les conoce por su apodo, las "catedrales de vino."

Si prefieren la adrenalina a la contemplación histórica, entonces la mejor opción es ir a la playa para gozar de la gran variedad de deportes acuáticos, como el wind surf o el esquí acuático, ofrecida por los ocho puertos deportivos de Cambrils, Salou, Torredembarra o Tarragona. Las playas de Tarragona y muchas otras a lo largo de la costa, son extensas, de arena fina y con pinares hasta la orilla; lugares idílicos para descansar, tomar el sol o bañarse tranquilamente. Los aficionados al ciclismo de montaña no se deberían perder una visita a Mont-roig del Camp, que tiene 143km de circuitos, 10 rutas y 4 niveles de dificultad. Las zonas montañosas - en su mayoría una mezcla de granito y arenisca — son ideales para la escalada en roca. La escuela de escalada en Siurana cuenta entre las mejores de Europa y ofrece desafíos y vistas espectaculares del paisaje.

La oferta gastronómica es otra ventaja de la región. La Costa Dorada es famosa por sus arroces, marisco y pescado. Los clásicos cal�ots, sin duda una de las especialidades catalanas, son típicos de la región de Alt Camp. Cada año muchos municipios organizan festivales gastronómicos, donde se puede degustar las especialidades y productos de cada lugar. Además, la feria gastronómica de Tarragona, que tiene lugar durante la primavera, se dedica al redescubrimiento de platos y recetas de la época romana.

El vino juega un papel muy importante, tanto en la cocina como en el comercio de la Costa Dorada. El Baix Penedés, el Priorat y Tarragona son zonas muy reconocidas por su producción vinícola. Una gran parte de la región se encuentra dentro de la denominación de origen oficial del cava. Muchas de las bodegas ofrecen visitas guiadas de sus instalaciones. Las bodegas rurales construidas durante la época modernista, ubicadas principalmente en las zonas de la Conca de Barberá, Montblanc, Priorat o Alt Camp, tienen un gran valor arquitectónico.

Si le gustan las experiencias emocionantes, tendrán que visitar el parque de atracciones de Port Aventura, cerca de la localidad de Salou. Su amplia selección de montañas rusas y otras atracciones le han convertido en el parque más popular de Cataluña.

La costa alberga muchos pueblos con una larga tradición marinera, como Cambrils, Altafulla o Torredembarra. éste último tiene una larga playa de arena blanca y un paisaje de dunas que aún conserva el aspecto que la costa tuvo años atrás. Muchas de las playas han conseguido la bandera azul, una clasificación ecológica que reconoce la alta calidad del agua, la limpieza de la arena y los servicios dedicados a la seguridad y la protección medioambiental.

La Costa Dorada es un maravilloso destino familiar, debido a las muchas playas, donde el agua tiene poca profundidad y la gran oferta de servicios y actividades diseñados específicamente para familias, incluyendo parques acuáticos, piscinas, cines al aire libre y parques de atracciones. Muchas localidades han construido zonas recreativas en las playas o organizan talleres y concursos divertidos con temas tan diversos como la construcción de castillos de arena o clases de navegación en barcos de vela.

El interior de la Costa Dorada luce un paisaje bucólico de bosques, viñedos (Priorat), montañas rocosas, ríos y prados, con un interés especial para los amantes de la naturaleza. Las montañas de Prades y del Montsant son refugios tranquilos, con muchos senderos y distintas rutas para caminar, montar en bicicleta de montaña o ir de excursión a caballo o en quads. El Parque Natural de Montsant cubre 10.000 hectáreas, con una flora y fauna extraordinaria. Aquí habitan especies escasas como el águila dorada, la jineta, el gato montés, el hurón o el halcón peregrino. Además, hay muchas zonas de camping excelentes para los visitantes que quieren dormir bajo las estrellas.

Si su interés tiende hacia la historia, hay muchas oportunidades para explorar el ilustre pasado de esta región. Destacan las cuevas prehistóricas de L'Espluga de Francolí, los monasterios y pueblos encantadores o los museos dedicados a la vida rural y la producción de vino, que tiene una larga tradición en esta parte de Cataluña.

La Ruta de los Monasterios Cistercienses incluye lugares históricos como Poblet, Santes Creus o Vallbona de les Monges, y una visita al pueblo de Montblanc - que ha conservado perfectamente su aspecto medieval - es como un viaje atrás en el tiempo. De hecho, Montblanc dedica una semana entera en abril a celebrar su pasado medieval. Las fiestas mayores de los otros pueblos atraen tanto a lugareños como visitantes para una semana de bailes, desfiles, juegos y espectáculos de luz y fuego, platos tradicionales y las bellas costumbres de Cataluña, como el baile de la sardana o los famosos castellers.


Sitges

No cabe duda en que Sitges es uno de los lugares más emblemáticos de la costa catalana, una localidad que muestra una combinación envidiable de belleza natural, sitios históricos, eventos culturales y una marcha nocturna ya convertida en leyenda. Sitges siempre figura entre los lugares que uno no se debe perder durante una visita a Cataluña.


Por lo anterior, fue escogido como la sede para eventos internacionales como el Festival de Cine Fantástico de Catalunya, que tiene lugar aquí cada otoño. No es nada sorprendente que este precioso pueblo costero atraiga a mucha gente, incluso a celebridades, ya que luce un aspecto pintoresco y un ambiente que combina elementos tradicionales con una actitud cosmopolita.

Aunque Sitges debe gran parte de su fama a su mítica vida nocturna, también tiene dos museos muy interesantes, el Museu Can Ferrat y el Museo Maricel, y años atrás era el territorio de artistas celebrados como Santiago Rusinyol. A pesar de estar tantos años en el circuito turístico, Sitges ha conseguido mantener su carácter singular, evitando así el destino de muchas zonas costeras que se han convertido en centros de turismo masivo y barato.

Después de una vuelta por las calles encantadoras, explorando la oferta cultural, lo mejor es dirigirse hacia el precioso paseo marítimo donde encontrarán una amplia selección de restaurantes de primera calidad, especializados en pescado y marisco. Mientras esperan su paella o fideáa, saboreando uno de los excelentes vinos lugareños, pueden disfrutar de un panorama típicamente mediterráneo - el mar, la gente deambulando por el paseo, niños jugando en la arena. El lugar muestra su mejor cara durante las noches templadas del verano, cuando el paseo esté iluminado por incontables lucecitas y la gente se encuentra en la playa o en los bares para tomar una copa al aire libre.

El anochecer también significa el principio de la afamada marcha nocturna de Sitges, que llena los bares, discotecas y calles con gente de todos los rincones del mundo, unidos por su deseo común de divertirse. Sitges es muy conocido por su ambiente tolerante y su vibrante cultura gay. También en Sitges se celebra la versión más famosa y concurrida del Carnaval en Cataluña, que atrae a gente de toda la región y sitios aún más alejados. Los más tímidos vienen para observar el espectáculo, mientras los más atrevidos se ponen atuendos extravagantes y maquillaje exótico. Llámense conservadores o exhibicionistas, todos se juntan para celebrar durante una semana entera, repleta de desfiles, eventos tradicionales como la llegada del Rey Carnestoltes o el entierro de la sardina y � cómo no ? un ambiente decadente y sumamente divertido.

Sitges también es un lugar maravilloso para los amantes de la vida playera. Las playas dentro de la ciudad y hacia el este, como Aiguadol� y Els Balomins, son los más tranquilos. San Sebastiá, Fragata y la Playa de los Barcos son opciones excelentes para familias, ya que el agua tiene poca profundidad y los niños pueden jugar y nadar sin correr ningún peligro. La Playa de la Ribera, en la parte oeste, es muy popular entre la gente joven y fashionable.

Si les gusta caminar y prefieren situaciones más bucólicas, entonces la mejor opción es dirigirse hacia el sur, en dirección de Vilanova i la Geltrú, el próximo pueblo en la costa. La caminata es de una hora aproximadamente y le lleva a playas como la nudista Playa del Muerto y muchas calitas escondidas entre las rocas. Si no quieren andar todo el trayecto, pueden coger el autobús del barrio que opera entre la catedral y el campo de golf Terramar, bajar en el Club L'Atlantida y seguir el camino que se extiende a lo largo de la costa. Las playas más próximas a Sitges acogen un público general, mientras las más alejadas cuentan con un público gay.

Un consejo (o una advertencia): el bosque de pinos detrás de las vías del ferrocarril es un lugar popular entre las personas, cuya intención es de encontrar una diversión más carnal que unas horitas en la playa, tomando el sol y jugando entre las olas.

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Turisme a Catalunya
La costa catalana – De la Costa Brava a la Costa Daurada
Les muntanyes i l’interior - Los Pirineos, el Pedraforca y Montserrat
Barcelona (bcninternet.com)
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